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Full text of "Gaetano Moretti Palacio Legislativo De Montevideo"

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ARQ. GAETANO MORETTI 

Palacio LeqisiatiVo 

DE 

MONTEVlPEO 



- - FLAN REQULflDQR DE LA PLAZA Y - - 
AFLUENCIA DE LAS CALLES ADYACENTES 




MONTEVIDEO 



MCMXXI 



PLAN REGULADOR 

DE LA 

PLAZA DEL PALACIO LEGISLATIVO Y DE LAS CALLES 



ADYACENTES 




ARQ. GAETANO MORETTI 



Palacio Legislativo 

DE 

MONTEVlPEO 



- - FLAN REQULADOK DE LA PLAZA T - - 
AFLUENCIA DE LAS CALLES ADYACENTES 




MONTEVIDEO 

MCMXXI 




Reciente es la iniciativa de dotar a la 
Representación Nacional, de nueva y dig- 
na sede. La obra, si bien ya adelantada, 
lejos está aún de su terminación ; y sin 
embargo, se puede hablar ya de historia. 

Historia tiene el Palacio, que tantas 
vicisitudes atravesó y tantas transforma- 
ciones ha sufrido, y también tiene su 
historia el importante problema de su 
ubicación. 

Dejando para otro momento, para cuan- 
do esté más avanzada la madurez de los 
elementos ilustrativos, la publicación de 
lo que respecta a la construcción y a la 



- 5 — 




decoración del Palacio, me detendré por 
ahora a anotar lo referente a la siste- 
matización y regularización edilicia del 
ambiente que lo ha de contener. 

El proyecto que resultó elegido en el 
concurso internacional de 1904, obra del 
arquitecto Meano, fué estudiado con arre- 
glo a las bases de la convocatoria, en que 
se destinaba para la construcción del Pa- 
lacio la manzana comprendida entre las 
calles Agraciada, Venezuela, Pampas y 
Nicaragua, situada frente a la Iglesia de 
la Aguada. 

El Palacio habría tenido, naturalmente, 
su frente sobre la calle Agraciada, o sea 
mirando al Este, y habría resultado ro- 
deado por calles angostas, cuya amplitud, 
muy difícilmente hubiera podido ser au- 
mentada sin perjuicio de la superficie útil 
destinada al edificio. De todos modos, la 
fachada principal, a la que Meano había 
dado una oportuna grandiosidad de ma- 
sas, no habría podido tener por delante 
un espacio libre proporcionado a las exi- 
gencias perspectivas de la completa vi- 
sión^de su entera mole. 

Considerándose bien pronto inadecuado 
ese terreno A para el objeto, se desistió de 
la primera idea y, abandonado, fué des- 




tinado más tarde para la función que hoy 
desempeñacomo Plazade Ejercicios Físicos. 

La atención de las autoridades com- 
petentes fué entonces dirigida hacia un 




terreno B más al Norte que el precedente 
y que constituían la zona ocupada por la 
Plaza General Flores y un triángulo edi- 
ficado con modestas casas. Precisamente 
sobre la plaza se resolvió construir el nue- 
vo Palacio ; pero se proyectó entonces 




una disposición bien distinta de la que 
más tarde se adoptó. 

En efecto, la primera idea fue la de 




colocar el edificio según su eje transver- 
sal paralelo a la calle Hocquart. El eje 
principal habría tenido entonces la direc- 
ción N. O. S. E. y la fachada en lugar 
de enfrentar el Sud como ahora, habría 
mirado al Noroeste. El espacio libre que 
dejaba la demolición de la zona edift- 



- 8 - 





cada, resultaba así una plaza informe, o, 
mejor dicho, carente de forma que estu- 
viera en armonía con la masa y el carác- 
ter del Palacio. 



También esa ubicación se abandonó 
pronto para adoptar en su lugar la orien- 
tación actual por la que, coincidiendo el 
eje principal del Palacio con el eje de la 
calle Agraciada que sigue casi la direc- 
ción Norte-Sur, cada una de las cuatro 
fachadas resultó mirando a uno de los 
puntos cardinales 

Más, la fachada principal quedó por 
esa orientación mirando al Sud. Este in- 
conveniente por el cual el elemento más 
importante de la fábrica, resulta en gran 
parte sustraído al beneficio higiénico y 
estético de la acción solar, está compen- 
sado en la iniciativa con una ventaja 
bien considerable: la de procurar para 
el emplazamiento del Palacio una dispo- 
sición lógica y franca, de la cual surgió 
la posibilidad de crear una verdadera 
plaza proporcionada a la importancia del 
Palacio mismo. 

La Comisión adoptó entonces un plan 
que dotaba al Palacio de una plaza se- 
micircular en su parte anterior y de am- 




plitud tal que, aun demostrándose inferior 
a las exigencias efectivas de la masa ar- 
quitectónica en construcción, podía ya afir- 




mar el justo criterio con que se había apre- 
ciado la necesidad de crear un continente 
digno del contenido. 



Estaban así las cosas a principios de 
1913, cuando yo, llamado a dedicar mi 



- 10 - 



actividad a la obra del Palacio, fui esti- 
mulado para estudiar también este com- 
plemento indispensable de la gran cons- 
trucción. 

Un examen atento del plan que ya 
había obtenido la sanción superior, me 
reveló con relativa facilidad algunos pun- 
tos débiles. Entre ellos: deficiencia en 
las dimensiones generales de la plaza ; 
falta de oportunas visuales ; injustificada 
irregularidad del lado posterior; incon- 
veniente afluencia de las calles y con- 
siguiente imposibilidad de crear con los 
nuevos edificios del perímetro, un digno 
marco para el Palacio. 

Guiado por este primer proyecto y ha- 
ciendo caudal de las observaciones críti- 
cas por él provocadas, me decidí, a fines 
de 1913, a estudiar una nueva forma de 
plaza, encerrando el problema para mi 
labor, dentro de las consideraciones 
prácticas que se resumen en el programa 
siguiente : 

1. ° Fijar las dimensiones de la plaza 
proporcionalmente a la mole del palacio 
en construcción. 

2. ° Orear en correspondencia con el 
frente principal hacia la calle Agraciada, 
un punto de vista lejano que permita 
abrazar el conjunto del edificio, indepen- 



- n - 




dientemente de los limites fijados para 
la Plaza. 

3. ° Regularizar la afluencia de las di- 
ferentes calles a la Plaza, en forma que 
no se afecte la euritmia de los edificios 
que la circundan. 

4. ° Acentuar la importancia de los cuer- 
pos centrales de los costados del Palacio, 
haciendo concurrir a ellos la llegada de 
las calles principales. 

5. ° Regularizar el lado Norte de la Pla- 
za y estudiar una conveniente unión entre 
la plaza misma y los edificios de la Fa- 
cultad de Medicina, valiéndose de la ali- 
neación de la Avenida General Flores. 

6. ° Crear alrededor del Palacio una 
gran plataforma horizontal en terraza que 
haga independiente al edificio, de las irre- 
gularidades planimétricas derivadas de 
los diferentes niveles de sus adyacencias. 

7. ° Fijar un tipo de edificio con pórticos, 
para el perímetro de la Plaza, y estudiar 
con relación al Palacio, las dimensiones 
que han de darse a esos mismos edificios. 

Además, teniendo presente la particu- 
lar función a que se destina el Palacio; 
considerando que por su índole, debe- 
rá ser también la sede de ceremo- 
nias patrióticas y políticas importan- 
tes ; y recordando la facilidad con que en 



- 12 - 




una gran capital esos acontecimientos se 
verifican, he creído útil, más, indispen- 
sable, hacer de modo que, sin perjuicio 
del tráfico normal, todo el movimiento 




de vehículos pesados se realice fuera de 
la Plaza, en forma que ni las reuniones 
de los legisladores, ni las eventuales ce- 
remonias, puedan ser incomodadas por el 
ruido o por otros inconvenientes comu- 
nes al tránsito normal de las calles. 



- 13 - 





Este es el programa del cual surgió el 
primer anteproyecto en que yo concretaba 
mis ideas generales y con el cual las ha- 
cia conocer a la H. Comisión del Pala- 
cio a principios de 1914. 

Más tarde, en un período de mi au- 
sencia, la H. Comisión Pai’lamentaria que 
ejerce la Superintendencia de la Cons- 
trucción del Palacio, adoptando en todo 
( salvo una variante de dimensiones ) el 
proyecto por mi estudiado, resolvía pre- 
sentarlo al Cuerpo Legislativo para obte- 
ner la sanción de la ley que diera fuerza 
legal al principio de las expropiaciones 
requeridas para su aplicación práctica. 

La amplificación pura y simple de la 
Plaza, no acompañada de un estudio ra- 
cional de las adyacencias y de las afluen- 
cias de las Calles sobre la plaza misma, 
modificando mi primitivo proyecto (pág. 
11 ), hizo ver luego fácilmente la nece- 
sidad de realizar nuevos estudios ten- 
dientes a eliminar un defecto cuya per- 
manencia habría hecho nulo o casi inútil 
el sacrificio económico impuesto por la 
gran iniciativa de mejoramiento urbano. 

Fué entonces que yo, aunque se trata- 
ra de cosa ya aceptada, consideré un 
deber reiniciar el estudio del tema y de- 



- 15 - 




dicar otra vez mi actividad a la mejor 
solución del problema, y con tanto ma- 
yor gusto volví a tomar el viejo trabajo, 
por cuanto los más calurosos estímulos 




para ello me venían de la misma Comi- 
sión que administra la Obra del Palacio. 

Una nueva serie de observaciones y 
de estudios que aquí no es del caso refe- 
rir me llevó a concretar los dos proyec- 
tos (desemejantes entre sí por una sola 



- 16 - 



particularidad secundaria) que presenté 
a la H. Comisión el l.° de Enero de 
1920, acompañándolos con una relación 
cuya parte esencial a continuación re- 
produzco : 

« El proyecto que ahora presento tie- 
» ne su fundamento inicial en el estudio 
» planeado por mi desde Febrero de 1914 
» y que con algunas pequeñas modifica- 
» ciones de proporción, ha servido de ba- 
» se para la ley que dispone la expro- 
» piación de las propiedades, afectadas 
» por las líneas propuestas para la nue- 
» va plaza. 

» Respetadas las dimensiones de an- 
» chura establecidas para la plaza por 
» la citada ley, tres han sido las preo- 
» cupaciones que me han guiado en este 
» estudio definitivo. 

» I. Poner en relación armónica las dí- 
» mensiones de anchura con las de lon- 
» gitud de la plaza, especialmente en 
» cuanto se refiere a la parte anterior 
» que enfrenta la fachada principal del 
» edificio. 

» II. Estudiar el modo en que debían 
» desembocar diversas calles en la plaza, 
» para conciliar las exigencias de la via- 



- 17 — 




» lidad con las de la estética, tratando 
» de mantener la euritmia de masas re- 
» queridas por la naturaleza de la plaza 
» misma. 

» III. Idear esquemáticamente las lí- 
» neas generales de los edificios que, cir- 
» cundando la plaza, debieran constituir 
» el marco proporcionado y complemen- 
» tario del nuevo palacio. 

» Respecto al desarrollo de la plaza 
» en su parte anterior, serias considera- 
» ciones de carácter perspectivo, me han 
» convencido de la necesidad de retroce- 
» der la pared de fondo, por lo menos 
)) hasta la Galle Madrid, cuya inclina- 
» ción se presta muy bien, casualmente, 
» como para el fondo de forma arquea- 
» da. Es este el mínimo indispensable , 
» con que se asegurará un buen punto 
» de vista para apreciar la fachada con 
» anexa escalinata monumental, a una 
» distancia tal, que permitirá abrazar el 
» conjunto con un justo ángulo visual, 
» resultando un razonable efecto pers- 
» pectivo. 

» He conservado como en nji primer 
» proyecto, ese ensanche especial que 
» constituye como un trait d' unión entre 
» la plaza y la Calle Agraciada y que, 



- 18 - 




)) además de tener el fin de disciplinar 
» el movimiento de vehículos a la en- 
» trada y a la salida de la plaza, tiene 
» también el de contribuir a preparar 
» convenientemente esa visión perspecti- 
» va de que antes he hablado. 

» Por lo que atañe a las calles que 
» desembocan en la plaza, me parece ha- 
» ber expresado bastante claramente mi 
» concepto, en los planos que presento. 

» En el plano A, en el centro de los 
» dos lados mayores de la plaza, y pre- 
» cisamente en correspondencia con el 
» eje transversal del palacio, he forma- 
» do dos superficies entrantes en curva 
» a modo de exedras, que están desti- 
» nadas a recoger las calles que allí con- 
» curren. 

» En este proyecto, el último trozo de 
» las dos calles Sierra y Hocquart, es 
» desviado de manera que encauce las 
» calles mismas hacia la plaza, por una 
» embocadura de treinta metros de an- 
» cho, la que permitirá un amplio y con- 
» veniente movimiento a los vehículos. 

» Esa misma embocadura de treinta 
» metros la he dispuesto en la parte 
» opuesta, iniciando con ella una nueva 
» vía que debería constituir un directo 
» enlace del palacio con la bahía. 



- 19 - 





Plano A 



» Una oportuna transformación de 
» la vialidad en la respectiva zona, fa- 
» editará, como me parece haber expre- 
» sado suficientemente, la solución de 
» esa parte del tema. 

» En la parte anterior de la plaza, la 
» Calle Agraciada se ensanchará hasta 
» alcanzar, en todo el trayecto que rae- 
» dia entre el Palacio y la Avenida Gral. 
» Rondeau, una anchura de treinta me- 
» tros. 

» La calle Yaguarón adquiere un des- 
» emboque normal, lo mismo que ter- 
» minarán normalmente en los dos ángu- 
» los extremos de la nueva plaza, las ca- 
» lies Guatemala por un lado y Madrid 
» con Minas por el opuesto. 

En la parte Norte de la plaza se 
» amplifica convenientemente la boca- 
» calle del trozo superior de la calle 
» Agraciada, como también, con una 
» adaptación un tanto eurítmica, se hace 
» del lado opuesto para el desemboque 
» de la calle Nueva Palmira. 

» En el centro, el lado derecho de la 
» Avenida Gral. Flores, rebatido sobre la 
» prolongación del eje principal del Pa- 
» lacio, da por resultado la formación 
» de una plaza ensanchada, enjardinada 
» y que servirá de enlace de gran efec- 




m. 






» to perspectivo entre la Plaza del Pa- 
» lacio y la de la Facultad de Medicina. 

» En el proyecto B, particularmente ba- 
» sado sobre un criterio de más práctica 
» realización, las calles que mueren en 
» el lado occidental de la plaza o más 
» concretamente las calles Panamá y Es- 
» trecho desembocan en 1a. plaza, la pri- 
» mera siguiendo su dirección regular y 
» la segunda sufriendo una pequeña des- 
» viación. La calle Panamá, se ensancha- 
» ría cinco metros con el objeto de me- 
» jorar sus felices condiciones de visión 
» desde el mar. 

» Por el lado opuesto, el encuentro de 
» Sierra y Hocquart, que se produce pro- 
» píamente en correspondencia con el eje, 
» se conserva integralmente. 

» De ese modo aún resultando diferen- 
» tes las boca calles de los dos lados 
» de la plaza, queda sin embargo respe- 
» tada para cada lado la simetría respec- 
» to al eje transversal del Palacio, que 
» es lo que mayormente importa. 

» Con relación al carácter y a la na- 
» turaleza de los edificios destinados a 
» marcar el perímetro de la plaza, yo 
» propongo para los tres lados, oriental, 
» occidental y meridional, el desarrollo 





» de edificios con pórticos en la planta 
» baja, cubiertos con terraza y comple- 
» tados por dos pisos superiores, un pri- 
» mer plano importante y un segundo 
» plano de menor desarrollo. 

» Propongo la altura del pórtico, des- 
» de el nivel de la acera hasta la cor- 
» nisa que marca el piso de la terraza, 
» en 6 — 7 metros — . 

» La altura de la cornisa de corona- 
» miento del edificio de 20 a 22, desde la 
)) acera. 

» Excluyo la idea de que estos edificios 
» puedan ser cubiertos con techos pen- 
» dientes, tanto más si hubieran de te- 
» ner gran desarrollo para disimular la 
» existencia de locales secundarios. Creo 
» en cambio, que se deberá obligar la 
» adopción de cubiertas en azotea, por lo 
» menos hasta una profundidad que co- 



- 26 - 





» rresponda a la mitad de la crujía primera. 

» Establecidos estos datos de criterio 
» general, nos queda por ver cómo y cuán- 
» to puede convenir la imposición de un 
» tipo arquitectónico determinado y fijo 
» en cada detalle, para la construcción 
» de los nuevos edificios que deberán cir- 
» cundar la plaza. 



» Quedo desde luego a disposición de 
» la H. Comisión, para los mayores detalles 
» que a este respecto quisiera pedirme. 
» Pero, creería no cumplir con un pre- 
» ciso deber si omitiera expresar aquí so- 
» bre eso, una idea mía de carácter prác- 
» tico. Es decir, que como las expropia- 
» ciones no se podrán limitar a la adqui- 
» sición de las nuevas superficies para 
)) vialidad, y habrán de comprender por 
» entero las propiedades afectadas por 
» el nuevo plano regulador, podría resul- 
» tar útil la ordenación general de los edi- 
» ficios que limitan la plaza, siguiendo 
» una dirección única, como podría ser 
» la de realizar la obra por cuenta 
» de la Comisión del Palacio, o adjudicada 
» a una fuerte empresa constructora. 

» El mayor valor que adquirirían las 
» parcelas después de la regularización y 



- 27 - 




» por efecto de las nuevas construccio- 
)) nes, compensaría ampliamente alaCo- 
» misión para una especial financiación 
» de la obra. 

» Resultaría además más asegurado el 
» buen efecto arquitectónico de los nue- 
» vos edificios con relación al conjunto 
» de la plaza y la Comisión misma ten- 
» dría la ventaja de poder conservar la 
» propiedad total o parcial de esas fin- 
» cas, para destinarlas a las nuevas ofi- 
» ciñas públicas o ampliaciones futuras 
)> que requirieran los actuales servicios 
» del Poder Legislativo. 

» Para los edificios que dan frente a 
» la fachada posterior del Palacio, y que 
» preparan por ese lado el emboque de 
» las calles Agraciada y Nueva Palmira 
» y el acceso al ensanche que enfrenta 
» la Facultad de Medicina, no creo con- 
» veniente ni repetir el motivo del pór- 
» tico, ni conservar la altura fijada para 
» el resto de las construcciones que ro- 
» deán la Plaza. 

» Considero que esa altui’a podría ser 
» aumentada hasta alzar un piso más en 
» esos edificios y creo también que se 
» podría consentir el desarrollo de un 
» estilo arquitectónico inspirado en un 
» criterio de prudente libertad. 



— 28 - 




» Es necesario, sin embargo, imponer 
» una norma importantísima : la de una 
» perfecta correspondencia de masas ( si 
» no en los detalles ) entre los dos 
» cuerpos de edificio que sirven de ca- 
» beza al ensanche o plaza enjardinada 
» que se formará entre la nueva Plaza 
» y la Facultad de Medicina. 

» En la disposición de los « parterres » 
» y jardines no he dejado de tener pre- 
» sente la necesidad de facilitar en la 
» mejor forma posible, el moviipiento del 
» tráfico de vehículos, y he dirigido mi 
» atención de modo especial, para hacer 
» de manera que ese complemento natu- 
» ral de la plaza se incorpore lo más po- 
» sible a la masa del Palacio y contri- 
» buya a hacer más alegre la zona in* 
» ferior. 

» La lamina C presenta las dimensiones 
» de la nueva plaza y en forma esque- 
» mática las diferentes zonas de terreno 
» que se transformarían en calles, y los 
» trozos que de ellas hayan de suprimirse 
» e incorporarse a las nuevas áreas edi- 
» ficables. De este plano se pueden dedu- 
» cir, las superficies que deben ser objeto 
» de expropiaciones ». 



- 29 - 




Aprobando mi informe y colocándose 
en el mismo punto de vista por mi ele- 
gido, la H. Comisión fijó entonces su pre- 
ferencia sobre el proyecto señalado con 
la letra B y resolvió enseguida la inicia- 
ción de los trámites requeridos por las 
expropiaciones necesarias. 

Me encomendaba al mismo tiempo el 
complemento de mí trabajo con el estudio 
de un anteproyecto de mejoramiento de 
las condiciones de la calle Agraciada en 
el trozo que va desde el Palacio hasta la 
Avenida General Rondeau. 



Observando detenidamente las condi- 
ciones actuales de esa calle v si se tiene 
en cuenta la importancia que ella está 
destinada a adquirir cuando esté termi- 
nado y ya en función el Palacio Legis- 
lativo, saltan fácilmente a la vista sus 
defectos más graves: deficiencia de an- 
chura, irregularidades altimétrica e incon- 
veniente desviación del eje principal en 
el trozo de su afluencia a la Avenida 
General Rondeau. 

Para la deficiente anchura es remedio 
de fácil aplicación el de aumentar la sec- 
ción de la calle de 21 a 80 metros, de 
manera que la actual línea de edificación 



- 31 - 




Perfil longitudinal de la avenida Agraciada desde la escalinata del Palacio Legislativo hasta la calle Cerro Largo 






venga a indicar aproximadamente el cor- 
dón de las nuevas aceras. 

La mayor importancia que vendría a 
tomar la calle y, por consiguiente, el 
aumento de valor de los inmuebles, serían 
seguro estímulo para que los propietarios 
facilitaran expontaneamente la realiza- 
ción de las nuevas obras edilicias. 

Por otra parte, el ejemplo de la gran 
capital vecina, demostraría como en breve 
período de años sería posible, sin grandes 
sacrificios para el erario público, realizar 
esa iniciativa. 

Por lo que respecta a las irregularidades 
altimétricas de la rasante, es decir, la ne- 
cesidad de empalmar mejor algunos de los 
desniveles, el problema puede aparecer 
como de menos fácil solución. Pero, en 
los hechos, quitando algunas correcciones 
de poca importancia, el punto realmente 
importante se refiere al trecho que media 
entre la escalinata de honor del Palacio y 
la calle Nicaragua, en donde el perfil de 
la calle se eleva de modo tal que perju- 
dica la visual de conjunto hacia el Pa- 
lacio . 

Ahora bien, precisamente correspon- 
diendo a ese trecho, si bien se observan 
las calles que afluyen a la de Agraciada, 
se puede deducir de inmediato, que en la 



- 3a - 




práctica resultará relativamente fácil ha- 
cer la reducción de pendiente que se repu- 
te necesaria para obviar el inconveniente 
indicado, o por lo menos, atenuarlo de 
manera que pueda disminuir la desagra- 
dable impresión que actualmente pro- 
duce. 

Por fin, tocante al empalme de la calle 
Agraciada con la Avenida General Ron- 
deau, el hecho de que su trazado se base 
pura y simplemente sobre la prolongación 
de la primera hasta su encuentro con la 
segunda, parece que habría de limitar bas- 
tante la dificultad del problema. 

A su vez, la importancia que adquiri- 
ría la calle así renovada es tal que puede 
atenuar hasta la misma preocupación fi- 
nanciera, máxime porque también la parte 
de la actual calle convertida en área edi- 
ficable contribuirá a disminuir el sacrifi- 
cio que imponen las expropiaciones. 

En este punto también no poca impor- 
tancia tendría el hecho de permitir, por 
las reformas proyectadas, una elevación 
conveniente en los niveles de la calle, evi- 
tando los perjuicios que para el sanea- 
miento de la zona se derivan de la falta 
de desniveles necesarios para los desagües. 

El problema, en cambio, puede ser sus- 
ceptible de discusión respecto del modo 



- 34 — 




y del punto en que se debiera iniciar la 
divergencia de las dos importantes ar- 
terias . 

Después de madura reflexión me he in- 
clinado hacia la solución que aquí pro- 
pongo. 

Aprovechando del cruce de la calle Ce- 
rro Largo con General Rondeau (que coin- 
cide casi geométricamente con la prolon- 
gación del eje de Agraciada ), se formaría 
una plaza elíptica a la cual puedan afluir 
regularmente las diferentes calles. 

Desde el punto de vista decorativo, el 
tema de una plaza como la que propongo, 
puede dar lugar a una solución edilicia 
de gran importancia. Respecto de su faz 
práctica, observaré que siendo el nivel de 
la plaza misma, bastante más elevado que 
el nivel de la calle Agraciada en el cru- 
ce con Miguelete, la visual que se obten- 
drá será ventajosa para el efecto de con- 
junto de toda la calle y del Palacio mismo 
que cerrará el cuadro como fondo. 



36 - 




Las ideas y recuerdos que en forma 
bien sumaria he tratado de exponer, y 
su tradución gráfica en los planos repro- 
ducidos, constituyen en cierto modo un 
rápido examen del camino ya recorrido 
y un programa de actividades para el 
presente y el futuro. El estudio del te- 
ma expuesto responde a un elevado con- 
cepto estético-edilicio, inherente a la sig- 
nificación de la Obra del Palacio Legis- 
lativo, y no dudo que compartiendo el 
criterio de amplia previsión que guía a 
la Comisión Parlamentaria que ejerce la 
Superintendencia de esa importante obra, 
todos los organismos del Estado, todos 
los ciudadanos animados de vivo senti- 
miento patriótico, aportarán su esfuerzo 
a fin de que también el plan armónico 
de urbanización ideado, pueda iniciarse 




en su realización al celebrarse el primer 
Centenario de la Independencia. 

El proyecto de predisposición de un 
marco adecuado para rodear al Palacio 
y el del complemento indispensable de 
ese plan, en cuanto se relaciona con la 
obtención de más alejados puntos de vis- 
ta, para la mejor visión perspectiva del 
conjunto, adquirirá la importancia de una 
gran composición edilicia, nacida para 
acentuar la expresión monumental del 
Palacio y hacer dominar su silueta y su 
masa en la amplia zona urbana, de la 
que surge como simbólica manifestación 
arquitectónica de la magestad de la ley, 
emanación democrática de la voluntad 
del pueblo. 

Más, el coronamiento de esa obra, ha 
menester de la acción concorde, tenaz, 
inteligente y amorosa de todas las pre- 
ciosas energías que constituyen la fuer- 
za misma de la Nación, evitando así que 
esa idea grandiosa, de realización prác- 
tica, se desvanezca entre las tardías pro- 
videncias del complejo mecanismo que 
necesariamente comporta el régimen ins- 
titucional de los Estados. 

Yo, espero que la proximidad de la 
gloriosa fecha en que ha de celebrarse 
con la habilitación de la nueva sede de 




la Representación Nacional y la atención 
preferente con que los Poderes Público's 
han de tratar este importante problema 
planteado por la Comisión del Palacio 
Legislativo y resuelto por mí en la for- 
ma expuesta, provocarán seguramente la 
actividad necesaria para que en breve la 
sanción de disposiciones legales, técnicas 
y económicas hagan práctica la realiza- 
ción del proyecto que importa la trans- 
formación edilicia, integrante de una 
parte de la ciudad, con la inclusión de 
una gran plataforma digna de la alta 
recordación histórica y capaz de ser una 
exteriorización tangible del grado de 
adelanto conquistado por la Capital de 
la República en el primer siglo de su 
vida independiente. 



Gaetano Moretti. 




Tip. Moderna